Cocina de autor basada en el mercado de la mano del joven cocinero que da nombre al restaurante y que adquirió su experiencia en fogones tan reputados como los del Gaig o del Hotel Juan Carlos I. Su principal baza es la memoria gustativa, que le permite realizar combinaciones atrevidas, tanto de ingredientes como de influencias. Destacable tratamiento de los aperitivos -foie a la sal, brie a la plancha con mermelada de uvas o bacalao a la tempura de cerveza- así como de sus originales primeros: ensalada de carrilleras de rape con vinagreta de shitake o huevo frito con migas de patata y chistorra. Recomendable el tronco de conejo relleno de aceite de chocolate o las mollejas de ternera que se sirven con una crema de foie y colmenillas o el sabroso y creativo "mar y montaña". Postres selectos y caseros y una buena selección de vinos con notas de cata para cada uno. Ofrecen un menú degustación.